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| El Unión Boyacá de los 80's |
Aunque la historia de Patriotas puede parecer reciente, tiene sobre sus espaldas el peso de casi 40 años de lucha del fútbol Boyacense por tener un equipo propio en la primera división. Comenzando por el Unión Boyacá que tuvo como sede el Estadio olímpico del Sol y que estaba conformado por grandes jugadores de la provincia de Sugamuxi. Ante su intento fallido surgió el Aguardiente Líder en la década de los 80, equipo que jugaba en la segunda división pero sin ninguna posibilidad de ascender porque la primera era solo para equipos de tradición. El Unión Boyacá resurgió a finales de esa década pero tampoco logró trascender en el fútbol colombiano.
Ya en 1993 aparece la figura de Miguel Ángel Bermúdez que desde la dirección de Coldeportes y junto con el Gobernador Alfonso Salamanca Lach y Jorge Armando Garcia crean al recordado Lanceros Boyacá, equipo que estuvo muy cerca de lograr la hazaña, pero por los avatares propios del fútbol vio escaparse esa ilusión en más de una ocasión, situación que fue creando desesperanza en la afición que poco a poco fue abandonado el estadio La Independencia ante las dolorosas frustraciones. El equipo entonces desaparece en 1998 cuando fue inviable financieramente.
10 años después desde su primer intento y apelando a la testarudez de los que creen en los sueños, Miguel Ángel Bermúdez renueva votos con el fútbol y desde la Gobernación de Boyacá revive al equipo de la tierra, nace Patriotas como Club con el nombre que identifica a los valientes colombianos que nos dieron la Libertad en el Pantano de Vargas y Puente de Boyacá. Este sonoro y potente nombre no fue un capricho, vino del seno mismo de la afición que lo escogió entre 3 posibilidades, las otras dos: Unión Boyacá y Libertadores de Boyacá.
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Patriotas en el año 2003 |
Las cosas no fueron fáciles para este delfín del fútbol boyacense, su herencia de frustraciones pareció perseguirlo desde su nacimiento. Tan solo en su primer año experimentó las dificultades propias del torneo de la B y cuando se paseaba por los estadios con la gallardía que solo tienen los campeones, llegó el fantasma del pasado y en el último segundo del último minuto de adición, un gol de Luis Yañez cayó como una daga en el corazón de los hinchas. No fueron suficientes una nómina de lujo y un Director técnico Laureado como Álvaro de Jesús Gómez para lograr el ascenso, el sueño de la “A” se veía nuevamente inalcanzable. El dolor de esta derrota aún se siente en el ambiente del histórico y vetusto estadio Alfonso López de la Universidad Nacional.
En el 2004 el panorama cambia radicalmente para Patriotas, el apoyo de la gobernación desaparece casi totalmente con la salida de Miguel Ángel Bermúdez, y ante la estrechez llega un técnico casi desconocido como Álvaro Zulúaga y un grupo de jóvenes futbolistas que lo único que traían en su maleta era la ambición de triunfo. El equipo lo entrega todo y muestra buen fútbol, pero nuevamente en el último partido del cuadrangular cae en Cartagena con Expreso Rojo y deja postergado su sueño por un año más.
La paradoja no deja de lado al equipo, en 2005 dos años después de la derrota de último minuto, su rival de aquella tarde en el Estadio Alfonso López, se instala en su casa y lo pone en más difícil situación al equipo boyacense, el gobierno lo olvida por la novedad del visitante y mucha de su hinchada se la juega a la fácil pasándose de bando sin siquiera sonrojarse. Son dos bofetadas grandes al club que ante esta triste perspectiva parecía desaparecer. Sin embargo, el equipo tiene a sus hinchas fieles y entre ellos surge Oscar Ramírez quien se echa la institución al hombro, la defiende con gallardía pero sin complejos y arma un equipo sin figuras pero con la calidad necesaria logra un campañon de 47 fechas sin perder en casa. El asombroso equipo que jugaba efectivamente era comandado por Harold Morales y Jhon Jairo “el posillo” Díaz, tenía en su ataque a Fredy León, veterano de mil batallas, que en su último aliento como profesional llegó a reconciliarse con la gloria dedicándole tardes de ensueño que lo hicieron ídolo de la hinchada.
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Patriotas en el año 2005 |
Una goleada 9 por 0 ante Alianza Petrolera es el ejemplo máximo de lo que era este equipo, sencillo práctico y contundente.
Pero faltaba aún más dolor, así como la espada que se somete a duros golpes del herrero, al frio y al calor extremo, para por fin lograr el temple y la finura de su hoja, Patriotas deberá cumplir con una cuota más de penitencia, esta vez el mejor equipo del año tenía que empatar de visita para llegar a una final cantada con el Cúcuta; sin embargo, un eliminado Valledupar; que estaba impulsado por una motivación extraña en la brisa cesañera, lo derrota dos goles por uno y le recuerda que su sino trágico aún está presente.
Morales sigue con el equipo para el 2006 y aunque se renueva en sus nombres sigue al comando de la B siendo líder por varias jornadas. Nadie pensaba que el equipo no clasificaría faltando tan solo 8 fechas pero desacuerdos internos hacen que Morales se marche junto con varios de sus jugadores, el equipo empieza a caer en picada y ya no se levanta, lo increíble sucede y por primera vez en 3 años no llega a las finales.
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Patriotas en el año 2008 |
Para el 2007 hay cambio en la Presidencia, Héctor Orjuela reemplaza a Oscar Ramírez quien no dimite sino que extrañamente es exiliado forzosamente por el Gobernador de la época, que tal vez por quitar del camino a alguien que impedía el final de la institución decide darle otro destino al club.
Con Orjuela llega la austeridad, los recursos son mínimos y por lo tanto se hacen equipos poco rutilantes. Llegan al comando los entrenadores Hernán Pacheco, Juan Carlos Gruesso y Nelson Abadía que se sentaron en el banquillo en 2007 y 2008. Dos clasificaciones a finales pero con muy discreta participación fue el balance deportivo de estos años. Lo más importante de la administración fue la sanidad financiera del club.
En el 2009 el Gobernador José Rozo Millán apoya al equipo económicamente pero encarga de su manejo a una presidente que dejo mucho que desear en lo financiero y administrativo. En el 2009 dirigieron al equipo Mario Vanemerack y Eduardo Retat, este ultimo jug+o un cuadrangular sin éxito y en el segundo semestre el equipo no le caminó logrando una pronta eliminación.
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Patriotas en el año 2010 |
Para el 2010 llega un nuevo aliento con un equipo muy competitivo y dedicado que mostro buen fútbol destacándose su busqueda constante del arco rival. En el comienzo lo dirigió Orlando Restrepo pero fue licenciado a los pocos meses. Llega Carlos Mario Hoyos en su remplazo y logra pelear el acceso a la final, pero en casa frente al Deportivo Pasto pierde 2 goles por 1 y nuevamente se queda a un paso de la gloria. Este equipo era competitivamente muy bueno pero desde lo administrativo vinieron los problemas, salarios atrasados maltratos verbales por parte de la presidencia hicieron que un buen equipo se quedará en el camino dejando la sensación de que se habría podido lograr más.
En el 2011 llegan los cambios administrativos y deportivos, asume por primera vez una mujer el mando. Como Presidenta Indira Patricia Illige logra ordenar la casa y darle confianza al grupo de jugadores. Se encarga de la dirección técnica a Miguel Agusto el “nano” Prince que fiel a su estilo arma un equipo tácticamente aplicado y muy duro de penetrar en defensa. Con estos rasgos futbolísticos el equipo logra llegar a una final por primera vez sorteando la difícil muerte súbita. Avanza en el cuadro del torneo venciendo a Academia en cuartos de final y a Valledupar en Semifinal, enfrentándose en la final al Cortuluá.
La final es demasiado táctica y los partidos tanto de ida como el de vuelta quedan empatados sin goles, así pues, el Estadio La Independencia es testigo de una electrizante definición por penales. El cuadro boyacense es certero, anota 4 de sus cobros y finaliza la tanda con un remate de su portero Carlos Chávez quien convierte dándole el título del primer semestre a Patriotas y con ello la posibilidad de jugar la gran final del año.
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Patriotas en el año 2011 |
En el segundo semestre el equipo cae en rendimiento y no logra clasificar, así que espera a su rival que resulta ser el Deportivo Pasto. La final comienza en casa y Patriotas cumple ganando por la mínima diferencia, pero de visita no logra mantener la ventaja y cae por el mismo marcador. Otra vez los penales decidirían la igualdad, esta vez la ruleta no le favorece a los boyacenses, no convierten ninguno y caen derrotados 2 por 0 desde el punto blanco del penal.
El resultado con Pasto lo deja como subcampeón del año y debe por lo tanto enfrentarse al histórico América de Calí. Nadie creía en el equipo; solo unos pocos, entre ellos el cuerpo técnico y los jugadores, pensaron que sería posible semejante afrenta al 13 veces campeón. Más aún cuando en casa solo pudo empatar a un tanto desperdiciando múltiples opciones de gol.
Pero la historia puede cambiarse y este grupo de hombres logró desterrar al fantasma de la derrota que rondaba siempre las huestes boyacenses en el último momento. Patriotas en una cancha repleta de hinchas rivales y con todo en contra, incluida la prensa nacional que lo despreció con desdén, se hizo fuerte en sus cualidades, honrado con su fútbol se plantó con valentía frente al histórico y le enseño que no solo de nombre se puede ganar, en el rectángulo de juego no hay pasados, no hay trofeos, solo hay un balón y porterías y cuando todo se presenta así solamente logra ganar quien realmente tiene hambre de victoria.
Patriotas logra empatar tras ir en desventaja y llega a los penales, allí muchos siguen sin creer, su argumento es la falta de puntería frente a Pasto, sin embargo, los escépticos se volvieron creyentes cuando en el ultimo remate; la figura del equipo el portero Carlos Chávez, convierte haciendo realidad con su disparo el sueño de fútbol boyacense de estar en primera división.
Ahora el reto es grande pero Patriotas está preparado, la recompensa se demoró en llegar pero llegó para todos, retorna Oscar Ramírez a la presidencia y junto con su empresa G&J se convierten en aliados incondicionales del equipo haciéndolo tan fuerte como el acero, la hinchada ha retornado y vuelto a creer. AHORA TODOS SOMOS PATRIOTAS, PORQUE BOYACÁ ES GRANDE Y PATRIOTAS UNE A LOS BOYACENSES, PATRIOTAS ES ORGULLO DE BOYACÁ¡¡¡. |